Avanza el Proyecto del Tren Bala que unirá Buenos Aires con Rosario, Córdoba y Mar del Plata y costará entre 3000 y 5000 millones de dólares. Tranquilamente ese dinero se podría utilizar para mejores fines como el propuesto en el Tren Para Todos. Hoy el sistema ferroviario deja mucho que desear. La infraestructura es vieja y el mantenimiento es muy pobre, tanto en los trenes de carga como en los de pasajero. Todos los días millones de habitantes utilizamos estos transportes para ir a trabajar, estudiar o simplemente pasear y realmente te cambia completamente el humor tener que viajar como ganado, abrazado al que tenés al lado, transpirando como en un sauna y no sabiendo si te están metiendo la mano en algún bolsillo.
Este Proyecto es simplemente un delirio del actual gobierno. A un país no se lo coloca en el Primer Mundo teniendo un tren bala sino construyendo una industria poderosa, aumentando el poder adquisitivo de la gente, fomentando el crecimiento interno e invirtiendo en educación. Luego vienen los lujos y extravagancias que las Sociedades avanzadas pueden darse. Está claro que Argentina está muy lejos de disfrutar un nivel de vida similar al de los países de Europa Occidental, Japón, Australia, Canadá o Estados Unidos. Creo que este país no tiene foco. No sabe a dónde apuntar y las causas son reflejo de la improvisación con la que la sociedad se viene manejando desde los últimos 40 años. El atarlo con alambre es par te de la cultura argentina y es un clara respuesta a la pregunta que todos se hacen hoy, de si es necesario tener un tren bala. Cuando un país no tiene un rumbo determinado se cometen todo tipo malos usos de los recursos.
De la misma manera que se apoya al Campo en su protesta hay que demostrar nuestro desacuerdo con este Proyecto que nos va a endeudar aún más y retribución a la sociedad en general va a ser nula.
Para más información:
- Propuesta Tren Para Todos
- Grupo en Facebook "Creo q el TREN BALA es un curro más grande que el MONORRIEL de Springfield!"
A una semana de que se levantara el paro del campo y que el Gobierno anunciara medidas para "proteger" a los pequeños y medianos productores se podría decir que la situación ha vuelto a la normalidad.
Esto no significa que hoy estamos como a principio de mes. El panorama ha cambiado muchísimo. Hoy el sector agrícola se ve fortalecido después de las negociaciones y estoy seguro que no va a ser la última vez que el campo se siente con representantes del Gobierno para tratar sus problemas y buscar soluciones o respuestas del Ejecutivo. Asimismo este repudio a la política de Kristina ha generado una gran movilización en la juventud, no solo participando de manifestaciones sino agrupándose y proponiendo ideas.
Hay un antes y un después en el país. El quiebre lo marcó esta huelga. Y la magnitud radica en la movilización de la sociedad, que se extendió por todo el país. La intrusión de D'Elía en Plaza de Mayo y su alianza con el Poder Político Peronista ayudó mucho a generar ese sentimiento de asqueo y repulsión en la gente y a querer eliminar esas alianzas de la escena política argentina de una vez por todas. El Gobierno no se si se da cuenta de la dimensión que esto le va a significar. La Sociedad ya no tolera el patoteo, ni el físico ni el verbal ni el político o gremial.
La única manera de cambiar al país para bien es participar, involucrarse, dedicarse plenamente al cambio desde uno mismo, siendo uno mismo ejemplo a seguir y motivando al resto a tomar actitudes similares. Se puede torcer el rumbo del país, pero requiere de mucho esfuerzo y dedicación.
Argentinos, ¿aceptan el desafío?
Después de que las autoridades de las entidades rurales se reunieran con miembros del Gobierno no se llegó a un acuerdo. El Lunes 31 se estarían juntando para continuar con las negociaciones.
Mientras tanto, algunas instituciones agropecuarias decidieron continuar con los cortes de rutas, esta vez dejando pasar a los camiones que lleven productos lácteos. La Presidenta por su parte llamó a la reflexión para terminar con este conflicto lo más rápido posible.
D'Elía, luego de sus escandalosas declaraciones el Martes y el Miércoles, salió los últimos dos días a pedir disculpas y a decir que no odia a toda la clase alta, tal como había afirmado en muchos medios televisivos y radiales, sino que hay mucha gente solidaria y buena que no se merece el odio. Algunos miembros del gobierno se pronunciaron en contra de la manera en que el líder piquetero se había expresado, pero igualmente lo consideran un líder social que merece el respeto del Partido Justicialista y del Gobierno Nacional, hecho que quedó en evidencia al verlo ocupar un asiento en el palco oficial mientras Cristina daba su discurso el último Jueves.
Todavía no hemos llegado a la conclusión de estos paros. El Gobierno no parece ceder y un gran sector del campo se mantiene no sólo a la expectativa sino también en alerta y manteniendo algunas medidas de fuerza. Habrá que esperar al Lunes para saber si se llega al desenlace de este conflicto o si el campo mantendrá sus reclamos.
El discurso de Cristina del Martes 24 tuvo una repercusión inesperada. Ningún analista político podría haber predicho la magnitud que este hecho alcanzó.
El Martes me encontró en Acoyte y Rivadavia a las 22:00 mirando a la gente golpear, como hacía mucho tiempo no se las veía, sus cacerolas. De a poco se fueron acercando más vecinos. Yo participé como un simple espectador desde una esquina y me dediqué a observar a las personas que me rodeaban. Llegué a escuchar algunas conversaciones pasajeras en las que las personas se preguntaban mutuamente por qué estaban protestando. Si bien la mayoría decía "en apoyo al campo", un gran porcentaje respondía "en rechazo al discurso de Cristina" o "para quejarme de la política que lleva adelante el Gobierno". Eso me dio la pauta de que la gente estaba aprovechando el momento de expresión ciudadana para asestarle un golpe a nuestra presidenta electa. Cerca de las 23:00 decidí partir, previo vaticiné un corte total de la intersección de estas avenidas. Efectivamente, alrededor de 25 minutos después Rivadavia había sido cortada desde Avenida La Plata y Acoyte en un rango de 2 cuadras.
Por otra parte de la ciudad, en Plaza de Mayo, un grupo grande de ciudadanos en manifestación pacífica fueron desplazados a los golpes y empujones por D'Elía y su grupo de seguidores.
El Miércoles fue bastante impresionante ver a algunos Gobernadores e Intendentes que supuestamente apoyaban a Cristina, dar vuelta su discurso y apoyar las medidas de fuerza llevadas adelante por el campo. Ese día, al salir de la facultad decidí ir al Obelisco en apoyo a la protesta rural. Me encontré con un amigo a las 22:30 en dicho monumento, pero el panorama era muy distinto. La cantidad de personas no superaba las 150 y se habían hecho presente partidarios del CCC. Estuvieron unos 40 minutos, salieron en las cámaras dando discursos y partieron. En ese momento decidimos caminar hasta Callao y Santa Fe. Allí la situación era completamente distinta. Varios cientos de personas habían cortado la intersección de las poderosas avenidas y en ningún momento dejaban de cantar o golpear sus cacerolas. Aquí pude ver que un grupo central de chicos de entre 20 y 23 años lideraban a la multitud, eligiendo las canciones -desde cánticos en contra del gobierno hasta el himno nacional-, hacían agachar a las personas para hablarles y motivarlas con palabras en contra del Ejecutivo y a favor del campo. A las 00:30 decidimos partir rumbo a nuestro Caballito natal.
El Jueves decidí no ir a la facultad. Desde Florida, sin pensarlo ni habérmelo propuesto, caminé hasta Rodríguez Peña y Santa Fe. Desde ahí caminé una cuadra hasta Callao y vi unas pocas personas golpeando sus cacerolas. Eran las 20:00. Me quedé parado en una esquina y me puse a hablar con un hombre que debía rondar los 55 o 60 años. Mientras debatíamos sobre el discurso de la presidenta y cómo evolucionaría esta protesta, esas pocas personas se habían transformado en tan solo 25 minutos en mas de 100; ya no les alcanzaba la esquina así que la leyes de la física los llevaron a ocupar progresivamente parte de Callao y Santa Fe. 35 minutos después ya casi no había espacio para que pasaran los autos y los colectivos por ninguna de las dos avenidas. Durante el transcurso de esos minutos se nos había sumado otro hombre de 38 años al debate. Durante la siguiente hora discutimos tranquilamente sobre la situación del campo, los Kirchner, Duhalde, Menem, Alfonsín y de a poco fuimos retrocediendo a través de la historia, coincidiendo en que este país estaba condenado al fracaso (en contraposición a la famosa frase de nuestro ex-presidente y ex-gobernador de la Provincia de Buenos Aires... Eduardo Duhalde). Cerca de las 22:00 me encontré solo en la misma esquina viendo cuánto se había multiplicado la cantidad de personas. Luego de una pequeña sentada, el vocero del grupo de jóvenes dirigentes, un chico con un sombrero de campo de cuero, bombachas de campo y camisa a cuadros (que ya había hablado a las cámaras de un medio) propuso avanzar por Callao... y como no tuvo muchas voces que se negaran la masa de gente comenzó su camino por Callao en dirección a Avenida Libertador. Yo decidí apurar el paso y seguir a las personas. Para mi sorpresa, las personas salían a los balcones en apoyo a la multitud que a cada cuadra se hacía cada vez más grande. Para cuando llegamos a Las Heras había 3 cuadras de personas avanzando por la Avenida. Fue curioso ver cómo los medios, una vez que nos habíamos alejado de Callao y Santa Fe ya no estaban presentes. Una vez en Libertador no se podía ver dónde terminaba la multitud de gente. Estimo que para ese entonces debíamos ser cerca de 5 cuadras de personas ocupando de vereda a vereda la Avenida Callao. Luego de cortar Libertador se avanzó 3 cuadras para agacharse y darle lugar a un chico de 22 años aproximadamente con un megáfono que planteó dos propuestas: la primera ir hasta ATC y la segunda avanzar por Avenida Pueyrredón. El gritó de la multitud apoyó la opción número dos. Por lo tanto emprendimos el camino hacia dicha Avenida. Cortamos Avenida Las Heras nuevamente y seguimos caminando. A esa altura nos acompañaba un policía en motocicleta. Después de avanzar unas 4 cuadras eran varias las motos que nos seguían y cortaban las calles para que pudiéramos pasar. La gente seguía saliendo a sus balcones, aplaudiendo y golpeando sus cacerolas y se veían muchos flashes desde las ventanas. Así seguimos nuestro paso al ritmo de las cacerolas, los tambores y los cánticos en contra del gobierno y a favor del campo, previniendo a nuestra presidenta de que tomara la decisión correcta o terminaría yéndose volando como de la Rúa... Una vez más la gente se arrodilló en el piso y el líder de sombrero vaquero consultó qué era lo que la gente quería hacer... se decidió volver hasta el punto de partida. Ya de vuelta por Santa Fe la policía había hecho un gran despliegue e iba cortando las calles con 1 o 2 cuadras de anticipación. Al mirar para atrás no podía llegar a ver dónde terminaba la multitud de personas; yo estaba adelante de todo.
Al llegar a Callao y Santa Fe el chico de sombrero propuso lo sigiuente: 1) ir hasta el Congreso; 2) ir hasta el Obelisco; 3) quedarse en el lugar y retomar el cacerolazo hoy Viernes a las 20hs. La opción elegida fue la tercera, incentivada porque la policía nos había dicho que por ahí nos podía proteger pero que si íbamos para alguna zona céntrica en donde nos pudiéramos cruzar con D'Elía y sus secuaces no iban a intervenir... por suerte la conciencia colectiva tomó la decisión más prudente. La velada se cerró entonando el himno nacional. De a poco la gente comenzó a volver a sus hogares, pero tardó una media hora en que se desagruparan por completo.
Hoy Viernes decidí no participar de ninguna manifestación para darle lugar al estudio. Cerca de las 21:30 logré comunicarme con mi amigo que me había acompañado el Miércoles y se encontraba en Callao y Santa Fe, rodeado de varias cientas de personas.
Así concluye el día número 16 de huelga rural y el cuarto día de protesta civil autoconvocada en Capital Federal. Hoy las autoridades agropecuarias decidieron levantar el paro y sentarse a negociar con el Gobierno. Así fue que durante 3 horas los representantes de las entidades rurales se sentaron en una mesa con el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el Ministro de Economía, Martín Lousteau; y el Secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Javier de Urquiza.
Ahora es cuestión de esperar a que las deliberaciones lleguen a una conclusión, esperemos que sean favorables para todos.